sábado, 7 de mayo de 2016

El aljibe de la Casa de las Veletas.

El aljibe de la Casa de las Veletas se encuentra en el Museo de Cáceres, en el centro de la casa, bajo el patio cuyo suelo pasa el agua de los ríos que alimenta el depósito. Es uno de los ḿás grandes y de los mejores  conservados de toda la Península Ibérica. También, es el único resto del castillo de Cáceres (de la época Omeya) construido inicialmente sin bóvedas y con mucha decoración en los arcos. Posiblemente anteriormente fue una mezquita, pero una gran obra en la segunda mitad del siglo XII la convirtió en aljibe. 
Aljibe de la Casa de las Veletas, Cáceres.

Es de planta rectangular, exactamente de 13.50 x 9,90 m. y 137 m2 de superficie. Se cubre de cinco bóvedas de cañón de ladrillo cuyos soportes están apoyados en dieciséis arcos de herradura y doce columnas monolíticas de granito reutilizadas, con muros testeros cerrando los lados Oeste y Este. Estos muros, cuya anchura tiene más de un metro, están hechos de mampostería y argamasa, sin embargo, las bóvedas de ladrillo, las columnas de piedra y los arcos, son de piedra. Las columnas toscanas, hechas de granito, muestran capitel y base sencilla. Su procedencia es romana y se sustituyen en ocasiones por pilares de rodillo. Los lienzos sureste y noreste fueron reconstruidos y se alzaron las bóvedas que a día de hoy cubren las cinco naves del edificio. Desde que la mezquita se convirtió en aljibe, la decoración comenzó a degenerarse de una forma imparable hasta hoy en día que ha dejado sus restos irreconocibles. Después de muchos años de abandono vuelve a funcionar como aljibe, usándolo para proporcionar agua a la población a finales del siglo XV. Lorenzo Ulloa, dueño de la antigua casa bajo la que se encuentra el aljibe, lo convierte en un palacio civil dando lugar a la Casa de las Veletas, entre los siglos XVI y XVIII.  En la esquina norte del aljibe fue construida una pequeña estancia apartada para separar el agua accesible a la población de la exclusiva de los residentes de la casa. 
El aljibe de la Casa de las Veletas.

Tras el “redescubrimiento” del aljibe por José Ramón Mélida en el año 1914, después de un largo periodo de abandono, el aljibe se sometió a distintas reformas y reparaciones durante la primera mitad del siglo XX. Las reformas son más de carácter estético que estructural, aunque las reformas llevan paradas mucho tiempo. Son evidentes los problemas de conservación del aljibe: padece problemas en la estructura y necesita una intervención inmediata y muchos daños más como el avanzado deterioro del enyesado.
Aljibe del Museo de Cáceres.


Bibliografías:
MÉLIDA, J.R: Provincia de Cáceres. Madrid, 1924.

GONZÁLEZ, J et alii: Extremadura. Madrid, 1979.

viernes, 6 de mayo de 2016

La Torre de Espantaperros.

La Torre de  Espantaperros fue construida en el año 1170 por los almohades, en concreto por el Califa Abu Yaqub Yusuf (1135 - 1184). Se sitúa en la ciudad extremeña de Badajoz.

Torre de Espantaperros, Badajoz.

La altura mide alrededor de 20 metros y su planta es octogonal. Está dividida en tres cuerpos: el inferior macizo, uno central hueco que tiene dos pisos y un mirador almenado. El primer piso se comunica con el camino situado en la parte alta de las murallas mediante un lienzo de muralla protegido por dos pequeñas torres. Todos los pisos tienen la misma decoración. Se compone de una pequeña sala cuadrada con bóveda vaída; el espacio de alrededor está dividido en tramos triangulares y rectangulares recubiertos con bóvedas de arista. Los muros situados en el interior tienen arcos ciegos y varios tienen aspilleras. La unión entre los pisos se realiza a través de una escalera que recorre un hueco en la bóveda. El mirador está marcado hacia el exterior mediante una imposta de ladrillos, formando listeles paralelos, típicos de las construcciones almohades. Este mirador se encontraba en comunicación visual directa con el resto de torres que construyeron los musulmanes alrededor de la ciudad. En el siglo XVI fue añadido un cuerpo de ladrillo que sobresale del mirador, con planta en forma cuadrada y con 8’5 metros de altura. Este cuerpo tiene dos tipos de arcos, los inferiores son semicirculares y los superiores lobulados.

Vista de la parte antigua de la ciudad de Badajoz, donde se encuentra la torre.

La Torre de Espantaperros recuerda a la Torre del Oro de Sevilla, que es de mayores dimensiones que la pacense, sin embargo, la Torre de Espantaperros de Badajoz se construyó 50 años antes que la sevillana.

Torre adosada a la muralla.

Bibliografías:
LOZANO, M: Castillos extremeños. Badajoz, 1988.
SUÁREZ CABALLERO, F y PÉREZ AGUILAR, B: Extremadura y sus símbolos parlantes. Badajoz, 1999.

lunes, 2 de mayo de 2016

La alcazaba de Benquerencia de la Serena.

Benquerencia de la Serena es un pueblo muy cercano a Castuera que se encuentra en la comarca de la Serena. En este pueblo se encuentra una alcazaba construida por los musulmanes en el año 850.
Fue reconquistada en el año 1236 por Fernando III con la ayuda de la Orden de Alcántara dentro de la campaña de la conquista de Córdoba. Uno de los primeros objetivos al comienzo de la reconquista cristiana era poblar la zona, ya que seguía viendo una gran cantidad de población árabe. Durante la Edad Media, esta alcazaba tenía un carácter fundamentalmente defensivo. Se estableció su demarcación a mediados del siglo XIII limitando su término al norte con el río Guadiana, al oeste con Magacela y al este a una legua del Castillo de Almorchón. Desde el siglo XIII hasta finales del siglo XV tuvo algunas reformas y su estado de conservación era bueno.

Alcazaba de Benquerencia de la Serena.

En época musulmana estaba construido con adobe sobre todo, a partir de la reconquista cristiana se reforzó con murallas de mampostería y tapiales. El castillo según escritos de la Orden de Alcántara tenía unas buenas dimensiones. El emplazamiento del castillo aprovechaba lo escarpado y rocoso de la orografía de la sierra, siendo de muy difícil acceso. Constaba de una doble muralla: la principal que era más alta en la parte este y sur, siendo más baja hacia el oeste. Incluso se recoge que tenía una torre del homenaje al este  y otras torres con nombre como la de los enamorados, la de Montánchez o la del águila. Había una barbacana o segunda muralla más baja  en la parte más exterior.
Dentro de la alcazaba había un aljibe del que apenas existen restos. También había otras dependencias como la casa del alcaide que más o menos se mantuvo hasta principios del siglo XVI. Ya a principios del siglo XVI empieza a registrarse su decadencia por el número de vecinos del que constaba la villa: 90, número inferior al de otras poblaciones de la comarca. A partir del siglo XVII su estado no quiere ser ruinoso y de abandono.
En la alcazaba se realizaron muchas reformas hasta finales del siglo XVII y modificaron la antigua estructura de la fortificación con reformas con la intención de convertirla en casas para vivir. Todavía hoy se perciben los materiales constructivos de la época musulmana; estaba hecha de adobe aunque posteriormente se reforzó con sillares después de la reconquista, cuando pasó a manos cristianas. Ya por ejemplo a finales del siglo XVII, en 1791 en un informe de la Real Audiencia de Extremadura se dice que es simplemente “un castillo ruinoso de en tiempos de moros”.

Castillo de Benquerencia.

Actualmente la alcazaba está casi destruida, tan solo se conservan algunos muros y torres. No obstante,  hoy en día se puede ver el medio ambiente del lugar y su fácil protección por lo dificultoso que es subir a lo alto de la sierra en donde se encuentra. También,  muestra muchos materiales, épocas, autores, defensas, reparaciones y parcheos, dados de la vida militar del monumento.
A causa de su posición estratégica, durante la Guerra Civil fue construida en el ala norte un nido de ametralladoras de observación de militares que hoy en día se conserva.

Hueco en la muralla del castillo que refleja su estado ruinoso.



Bibliografías: 

NAVAREÑO MATEOS, A: Castillos y fortificaciones en Extremadura. Mérida, 1985.
  • MALPICA CUELLO, A: Los castillos en al-Andalus y la organización del territorio. Badajoz, 2003






viernes, 15 de abril de 2016

Puerta del Acebuche, Zafra.

La Puerta del Acebuche es una puerta intramuros que está dentro de la ciudad de Zafra. Está situada en el suroeste de la muralla. Esta puerta da acceso al patio de armas del Palacio Ducal. Se desconoce el creador de este monumento. Fue construida en el siglo XVII, al mismo tiempo que la iglesia de Santa Marina.

Puerta del Acebuche e Iglesia de Santa Marina, Zafra.


El interior de la puerta está rodeado por una moldura que está pegada a dos pilastras con sillares almohadillados. Estas pilastras son toscanas. Encima de la moldura y entre las pilastras toscanas, se encuentra un dintel con siete dovelas. Sobre el dintel hay un arquitrabe que es una balda formada por elementos piramidales en forma de campanilla. Arriba del arquitrabe se ve un friso formado por siete triglifos y entre estos triglifos hay unos huecos llamados metopas, que son lisas.

Encima del friso hay una cornisa y sobre la cornisa se encuentra el frontón partido. En medio del frontón partido hay un hueco con una piedra que fue colocada en la reconstrucción de la puerta. En su origen hubo otra piedra que probablemente fuera un escudo. Por último sobre el frontón partido hay un elemento extraño llamado bola herreriana.


La puerta está muy bien conservada salvo por algunos pequeños detalles como por ejemplo los elementos piramidales en forma de campanilla del arquitrabe, ya que algunos están rotos. La puerta no siempre ha sido igual. Hace años no tenía las escaleras que se encuentran entre la moldura del interior de la puerta.
Creo que está muy bien construida ya que se construyó en el siglo XVII y está casi intacta y creo que se debería investigar quién fue el creador de este monumento.

Puerta del Acebuche, Zafra.

Bibliografía:
FORD, R: Manual para viajeros por España y lectores en casa. Madrid, 2012.